El vértigo puede ser central o periférico, es decir, que el paciente sienta que las cosas giran a su alrededor o que sea él quien se mueva. La acupuntura garantiza la mejora de esta sensación de falta de estabilidad que sufre el paciente.
Se ha demostrado que el trabajo del acupuntor es un complemento efectivo en el tratamiento del vértigo fisiológico y el vértigo por lesión tras una conmoción. También ofrece buenos resultados en casos de enfermedad de Ménière.
La Medicina Tradicional China entiende que hay diferentes síndromes que provocan los vértigos: una mala función del hígado, por obstrucción o por deficiencia de energía y sangre. La acupuntura actúa directamente en los puntos que provocan estas dolencias. Por ejemplo, en la deficiencia de energía y sangre se tratan los puntos de meridianos (Fengchi, Pishu, Geshu, Baihui, Zusanli y Sayinjiao).
El tratamiento del vértigo con acupuntura es sencillo de aplicar y tras tres sesiones, el paciente ya nota una mejoría. El acupuntor modifica y agrega puntos si se acompaña de insomnio o si predomina el vómito o las náuseas.
En el curso de Acupuntura de ISED aprenderás a diagnosticar y planificar sesiones terapéuticas para tratar patologías como esta. Esta técnica milenaria también trata dolencias como el dolor crónico, la adicción al tabaco y problemas digestivos, entre otras.